¿Realmente echamos de menos nuestra juventud? Una reflexión sobre el tiempo y la nostalgia.
Reflexiones

¿Realmente echamos de menos nuestra juventud? Una reflexión sobre el tiempo y la nostalgia.

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Quizá no añoramos tanto nuestra juventud.

Añoramos la relación que teníamos con el tiempo.

Cuando éramos jóvenes en la vida todo parecía posible.

Todavía no defendíamos una identidad.

La estábamos construyendo.

Cada año traía primeras veces.

Primer viaje.

Primer trabajo.

Primer amor.

Primer fracaso.

Todo estaba ocurriendo por primera vez.

Y esa sensación no la produce la edad.

La produce el devenir.

Con los años ocurre que el pasado gana peso.

La identidad se endurece. Las primeras veces disminuyen.

Y entonces aparece la nostalgia.

Pero quizá no echamos de menos aquellos años.

Quizá echamos de menos aquella forma de caminar hacia el futuro.

Porque la juventud no era sólo una edad.

Era una dirección Y quizá, el verdadero problema de envejecer no sea cumplir años.

Sea dejar de percibir que la vida sigue cambiando en los detalles.

Porque la realidad nunca deja de moverse.

Lo que a veces se vuelve rígida es nuestra forma de mirarla.

Hay quien necesita grandes acontecimientos para sentir que algo ha cambiado.

Y hay quien descubre un mundo entero en un pequeño matiz.

Como quien sólo disfruta una canción cuando cambia completamente la melodía.

Y quien encuentra belleza en una nota que apenas se desplaza.

Quizá la madurez no consista en dejar de sorprenderse.

Consista en afinar la mirada hasta descubrir que la vida nunca dejó de hacerlo.


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