Asno Blanco
Reflexiones

Asno Blanco

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Dicen que, cuando un viajero está preparado para dejar de repetir siempre el mismo camino, aparece un Asno Blanco.

No llega haciendo ruido.

No promete respuestas.

Ni siquiera pide que lo sigas.

Simplemente aparece.

A veces es una mujer.

A veces un viejo.

A veces un amigo.

A veces un libro olvidado en una estación.

A veces una conversación que dura apenas unos minutos.

Tiene una extraña capacidad.

Allí donde otros confirman quién eres...

él consigue que olvides durante un instante quién creías ser.

Y en ese pequeño vacío...

aparece un camino que antes no existía.

Muchos viajeros cometen el mismo error.

Confunden al Asno Blanco con el destino.

Y empiezan a seguirlo.

Pero el Asno Blanco nunca quiso seguidores.

Solo quería recordarles que podían caminar.

Hay quienes pasan toda la vida buscando un nuevo Asno Blanco.

Saltan de maestro en maestro.

De pareja en pareja.

De idea en idea.

De comunidad en comunidad.

Sin darse cuenta de que todos los Asnos Blancos tenían la misma intención.

Desaparecer.

Dicen que existe un último encuentro.

El más difícil.

El único que puede cambiar todos los demas.

El día en que descubres que el Asno Blanco al que llevabas toda la vida buscando...

siempre estuvo dentro de ti.


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